viernes, marzo 05, 2010

EL ALMIRANTE BRUIX

Uno de los episodios más oscuros de la epopeya napoleónica, fue cuando el corso ordenó un ejercicio de desembarco en plena tormenta. Las tropas de invasión a Inglaterra estaban acuarteladas en el Paso de Calais, y la flota francesa era comandada por el almirante Bruix. Napoleón ordenó el ejercicio y Bruix se negó. El Sire alzó su fusta para golpearle, Bruix llevó la mano a su espada. Napoleón se intimidó. Bruix fue destituido y el almirante Magon asumió el mando. Murieron 2.000 soldados. Posteriormente, Napoleón, alabó el gesto de valentía de Bruix, pero un desacato público no podía perdonarlo. El error fue suyo al no hacer caso a su subordinado, en un tema en el cual, él era un ignorante.

El corso al ver los barcos ingleses patrullando el canal en la tormenta, dijo que si ellos podían los franceses debían igualarles. Napoleón nunca entendió la guerra naval. Su pelea con Inglaterra era la contienda entre un león y una ballena. La flota británica eran las murallas de Inglaterra.

Me gusta la respuesta del primer Lord del Almirantazgo, Jervis, en la Casa de los Lores, cuando al ser interpelado sobre el riesgo de invasión francesa, dijo: Yo no digo, señores, que los franceses no vayan a venir. Sólo digo que no vendrán por mar.

2 Comments:

Anonymous Tyrexito said...

¿2000 o 200?

1:32 p. m.  
Blogger D. Blas de Lezo said...

Tyrexito, la única cifra que he leído fueron 2.000 hombres. Es de suponer que fue por un enemigo de Napoleón. O una error.

Saludos cordiales.

1:45 p. m.  

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