jueves, julio 16, 2009

EL PRÍNCIPE BAGRATION

Gene Hackman (Little Bill), en la maravillosa “Sin perdón” del maestro Eastwood dice que el pistolero que gana en un duelo no es el más rápido, si no el que mantiene la sangre fría. No me cuesta imaginar, que debe ser complicado mantener la sangre fría en un tiroteo, como hizo W. Munny en la citada película. Todos/as (por la igualdad Sra. Ministra) en nuestro quehacer, con cierta frecuencia tenemos “tiroteos”.

Hay veces que todo sale mal, y dan ganas de actuar cual Egeo al ver la vela negra del barco de Teseo. Pero es que como dijo Karl Von Clausewitz en su “De la guerra”. No hay plan que resista el contacto con el enemigo. En palabras del propio Clausewitz:

“Los hombres no pueden reducir la estrategia a una mera fórmula. La planificación detallada fracasa sin remedio debido a las inevitables fricciones que se originan: una situación de oportunidad, una ejecución imperfecta y la libre voluntad del oponente. En su lugar priman los elementos humanos: el liderazgo, la moral y el sentido común casi instintivo que poseen los mejores generales”.

La más maravillosa descripción de "sang-froid" la hace Tolstoi en “Guerra y Paz”. En el fragor de una batalla de la época napoleónica, donde todo era caos y problemas, el príncipe Bagration recibía las noticias como si todo lo que ocurría él lo hubiera previsto y respondiera a sus designios. El ánimo y confianza que confirió a sus hombres está magistralmente detallado. Qué necesarios e imprescindibles son los Bagration.