miércoles, abril 25, 2007

SEAMOS GRIEGOS.

El bueno de D. Manuel Conthe se ha ido, ha dimitido, verbo muy difícil de conjugar y encontrar en la clase política. Ha presentado su renuncia por dignidad, palabra todavía más difícil de encontrar en el colectivo antes mencionado. Se puede valorar como se quiera y lanzar todas las explicaciones e interpretaciones posibles de la dimisión de Conthe, pero la verdad palmaria es esa. Siendo prudente en la forma, ha dejado varios mensajes de un tremendo calado.

Empezó asumiendo conductas arbitrarias y partidistas en el mercado de valores, pero quiero pensar que trató de reconducir la CNMV a ser un organismo apolítico y eficaz, que velara por el interés de los actores principales del mercado. No ha podido y ha dimitido, si a su jefe, P. Solbes le queda un poco de dignidad debería imitarlo. El daño hecho a nuestra economía no va a ser pequeño, a corto y medio plazo, y es un punto más en la deriva institucional de España.

Este post, es para valorar el buen gusto de Conthe. En su dimisión, citó a Kavafis, su poema de las Termópilas. Ha seguido a Goethe, en "que cada uno a su modo sea griego".

Custodian y defienden las Termópilas.
Sin apartarse nunca del deber;
justos y rectos en todos sus actos,
no exentos de piedad y compasión;
generosos cuando son ricos, y también
si son pobres, modestamente generosos,
cada uno según su medios;
diciendo siempre la verdad,
mas sin guardar rencor a los que mienten.
Y mayor honor les es debido
a quienes prevén (y muchos prevén)
que Efialtes aparecerá finalmente,
y pasarán los Persas.